2017/09/07

BC imita a principales bancos centrales y reduce Reuniones de Política Monetaria de 12 a 8

Imagen Banco Central de Chile 02 2
Constanza Ramos  www.pulso.cl
El ente rector anunció una serie de modificaciones sobre su política monetaria, donde a partir de enero 2018, las reuniones extenderán su duración a medio día más. Además, se publicarán las actas de todas las reuniones de hace 10 años o más.
Podría ser uno de los cambios más importantes en la forma de comunicar sus Reuniones de Política Monetaria (RPM). Es que el anuncio que realizó ayer el Banco Central -al presentar su tercer Informe de Política Monetaria (IPoM)- de reducir las reuniones de 12 a 8 no pasó desapercibido a la hora de analizar la descripción del escenario macroeconómico.
En concreto, el ente rector subrayó que ahora las reuniones para decir algún movimiento de la tasa rectora del país se realizarán en enero, marzo, mayo, junio, agosto, septiembre, octubre y diciembre de cada año. De esta manera, en los meses de febrero, abril, julio y noviembre no habrá reuniones. De esta manera, imita las prácticas de los principales bancos centrales del mundo.
Sobre este punto, el presidente del Banco Central, Mario Marcel, explicó que la medida les va a permitir poder acumular más información, lo que a su juicio es significativo. “Vamos a tener medio mes o un poco más en algunas ocasiones y eso es importante, porque como hemos comentado muchas veces los datos mes a mes a veces son muy volátiles y lo que necesitamos es ver hasta donde inciden esos datos en la trayectoria de mediano plazo”.
Particularmente, las reuniones extenderán su duración de un día a un día y medio, comenzando la tarde anterior al día en que se anuncia la decisión de política.
De esta manera, el comunicado de la reunión se publicará a partir de las 18 horas del segundo día con la decisión de la tasa. El documento será más extenso e incluirá los antecedentes más importantes de la evolución de la economía, los fundamentos de la decisión adoptada por el Consejo y el resultado de la votación.
En este aspectos, Marcel especificó que el tener menos reuniones significará que la postergación de decisiones posiblemente sea más costoso, “porque va a haber más tiempo entre una decisión y otra, entonces va a remarcar la importancia de tomar decisiones oportunas en materia de política monetaria”.
Consultado por qué pasaría si llega a surgir un escenario de tensión y si aún falta mucho tiempo para la próxima reunión, Marcel aseguró que para casos extremos “existe siempre la facultad de convocar a una reunión extraordinaria del Consejo”.
Respecto a los Informes de Política Monetaria (IPoM) estos se seguirán publicando en los meses de marzo, junio, septiembre y diciembre, pero el Consejo ha decidido que desde marzo de 2018, la publicación se hará a la primera hora del día siguiente de la RPM del mes respectivo.
En tanto, el Informe de Estabilidad Financiera se entregará en forma separada, en los meses de mayo y noviembre de cada año y también será publicado en el sitio web institucional. Adicionalmente se decidió publicar las actas de las RPM con diez años de desfase. Estas contienen información de las materias analizadas y opiniones vertidas por los participantes de ellas, identificando a quienes emitieron cada opinión. Su publicación cumple con varios objetivos. Por un lado, fortalece aún más la rendición de cuentas de los tomadores de decisiones y aumenta la transparencia ante la ciudadanía
Reacción de mercado
La reacción del mercado ante esta decisión fue bien recibida. En ese sentido, el economista de Gemines, Tomás Izquierdo, señaló que la medida sigue la tendencia de economías más desarrolladas y asegura que la frecuencia mensual es “como una especie de pie forzado. Muchas veces de un mes a otro, no hay cambios importantes en los fundamentos que justifiquen una nueva deliberación de la política monetaria”. Con todo, rescató que las minutas van a ser más claras, “respecto de los contenidos detrás de la decisión”. Además señaló que se va a avanzar en que las posiciones de cada consejero queden explicitas en las minutas como se hacen hoy en Estados Unidos “en que finalmente uno sabe bastante bien qué es lo que opina cada uno de los miembros”.
Misma visión que mantuvo Sergio Lehmann economista de BCI dijo que tener reuniones todos los meses “no se justificaba, entendiendo que muchas veces el efecto dela política monetaria toma ciertamente más de un mes y por lo tanto no ir retomando mes a mes los datos de inflación creo que apunta a la dirección correcta”. Acotó que “mientras mejor se informe al mercado ya sea por historia, por lo que va ocurriendo en el día a día, ayuda a ir orientando mejor las decisiones que los agentes van tomando”. Aldo Lema, economista asesor del Grupo Security indicó que la medida “acertadamente tiende a ponderar menos las decisiones de política monetaria el mes a mes, lo que generaba la tentación por un mayor activismo mayor al óptimo”.
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