2017/09/07

Fin de guerra por Budweiser: AB InBev decide pagar a CCU US$306 millones por marca

María José Tapia  www.pulso.cl
Grupo Luksic llegó a acuerdo con holding cervecero para terminar anticipadamente contrato de licencia de Budweiser en Argentina. La operación incluye además el traspaso de cinco marcas a la firma local y pagos adicionales por US$94 millones.
Era una pelea entre gigantes. La marca Budweiser en Argentina mantenía desde hace años enfrentados a CCU y Anheuser-Busch (AB) InBeV. Si bien, CCU distribuía la marca en el país vecino desde 2008, ya desde hace varios ejercicios que la multinacional quería sumarla a su portafolio, sobre todo considerando que controlaba a la argentina Quilmes, grupo líder del mercado. Y finalmente se logró. Ayer, el holding ligado al grupo Luksic llegó a un acuerdo con AB InBev, a través del cual se puso término anticipado al contrato de licencias que permitía a CCU operar Budweiser en Argentina. El acuerdo duraba inicialmente hasta diciembre de 2025.
Mediante hecho esencial, la firma local comunicó que si bien la transacción estaba sujeta a la aprobación previa de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) argentina, una vez subsanada esa condición se terminará la licencia, por lo cual AB InBev pagará a CCU US$306 millones. Además, el holding internacional transferirá a la matriz de Cristal y Escudo, la propiedad de las marcas Isenbeck, Diosa, Norte, Iguana y Báltica, las cuales en su conjunto suman similar participación a la que ostenta Budweiser en el país vecino.
La transacción, sin embargo, no incluye la planta de Isenbeck ubicada en Zárate, ni los contratos con sus empleados o distribuidores, ni la transferencia de pasivos.
En esa misma línea, AB InBev se comprometió a efectuar sus mejores y razonables esfuerzos para que se le entregue a CCU la licencias de ciertas marcas premium internacionales en argentina.
Los traspasos de las banderas, sin embargo, no serán inmediatos. CCU producirá todo o parte del volumen de cerveza Budweiser por un período de hasta un año; AB InBev, en tanto, hará lo mismo respecto a Isenbeck. Asimismo, este último grupo producirá y distribuirá el resto de las marcas a traspasar por un máximo de tres años. Todo este período de transición significará para CCU Argentina un pago adicional por US$94 millones en 3 años.
De hecho, según informó la compañía al mercado, dentro de los beneficios que tendrá esta operación para CCU estaría justamente la obtención de dinero en efectivo; la posibilidad de realizar una transición ordenada, lo que generará un resultado anual de US$28 millones, además de un pago único de US$10 millones por los cobros cruzados por producir Budweiser por un año más. Todo ello, sumaría los US$94 millones adicionales.
Según aseguró ayer la compañía, esta operación representa una oportunidad para incrementar el peso de marcas de su propiedad en su portafolio en Argentina, y así mejorar su posición como competidor vigoroso en dicho mercado. Esto -añadió- se traducirá en un mayor dinamismo del mercado y beneficios para los consumidores con un grupo de marcas propias, que actualmente en su conjunto suman volúmenes equivalentes a la marca Budweiser.
Dentro de todo este escenario, las partes acordaron que la primera condición -que la autoridad antimonopolio transandina apruebe la transacción- deberá cumplirse antes del 31 de marzo de 2018, plazo prorrogable hasta el 30 de junio del próximo año. Dado ello, ambas compañías aseguraron que presentarán lo antes posible los antecedentes a a CNDC para obtener la autorización.
Actualmente, CCU es el segundo grupo cervecero en argentino. Es propietaria y productora de las marcas nacionales Schneider, Imperial, Córdoba, Santa Fe, Salta, Palermo y Bieckert. A su vez, elabora y comercializa Heineken, Sol y Amstel y es distribuidor exclusivo de Kunstmann.
De esta manera, opera 6 plantas industriales en esa nación. Además de contar con oficinas en Buenos Aires y centros de distribución en las más importantes ciudades del país.
El último intento 
Los intentos de CCU por continuar manejando Budweiser en Argentina no fueron pocos. De hecho, hace unos meses el holding contrató al reconocido estudio de abogados estadounidense Mc Dermott, Will & Emery LLP con la finalidad de buscar mecanismos para que la compañía pudiese continuar manejando la marca al menos hasta 2025, año en que vencía el contrato de licencia. Si bien, el estudio era reconocido por su éxito en un proceso similar entre Constellation Brands y Modelo -de AB InBev- finalmente el acuerdo se fraguó en instancias extrajudiciales. Es que al parecer la contratación del estudio resulto ser tan disuasiva dado su historial de triunfos que la oferta recibida fue atractiva, haciendo que la vía judicial dejara de ser necesaria.
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